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El crimen del ómnibus

Título: El crimen del ómnibus | Autor: Fortuné du Boisgobey
Editorial: dÉpoca | Precio: 18'90€     

Sinopsis

Una oscura noche, en París, muere misteriosamente una joven en un ómnibus. Paul Freneuse, testigo inesperado de la escena, comienza a pensar en que la joven ha podido ser asesinada sin que ningún pasajero se haya dado cuenta. Tras comentarle el suceso a su amigo Binos, este comenzará una investigación para descubrir a los culpables. Amor, veneno, herencia... todo se entremezclará en esta hipnotizante novela que nos hará viajar al París más bohemio de finales del s. XIX.


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Fortuné Hippolyte Auguste Abraham-Dubois (1821-1891), más conocido como Fortuné du Boisgobey, fue un escritor francés que popularizó las novelas policiacas, siendo el escritor de novela negra más leído durante dos décadas, hasta la aparición de Sir Conan Doyle. Fue una gran influencia para escritores como Fergus Hume o Agatha Christie

Su principal mérito consiste en trasladar los principios de la novela procedual, basada en auténticas investigaciones policiacas, al "thriller urbano", creando misterios que llegan a su resolución gracias a un investigador aficionado. Las novelas de Boisgobey destacan por representar con todo detalle el París de la Belle Époque que a finales del s. XIX comenzaba su declive. Criminales sofisticados, policías y detectives aficionados se dan cita en las novelas del escritor francés para atrapar al lector en los casos más peculiares.

Gracias a d'Época editorial, recuperamos una gran obra de Boisgobey como es El crimen del ómnibus, pionera en la creación de los misterios en "habitación cerrada" en movimiento, en una fantástica edición ilustrada de la mano de Charles Dana Gibson y Gottfried Heinrich Wilda. Toda la acción ocurre a los ojos del lector sin que este pueda apartar los ojos del libro para llegar a descubrir todos los entresijos del asesinato. 

La historia comienza en una fría noche parisina. Paul Freneuse, un joven pintor con un futuro prometedor, fija su mirada en una hermosa joven que parece haberse quedado dormida en el ómnibus, de camino a casa. Sin embargo, al llegar al final del trayecto, se descubre la espantosa verdad: la joven está muerta. Todo parece apuntar a que ha sido una muerte natural pero, fijándonos mejor en los pequeños detalles, nos damos cuenta de que nada es lo que parece. Cuando Freneuse le relata lo ocurrido a su amigo Binos, mediante pequeñas observaciones, la sospecha del asesinato comienza a transformarse en certeza, pero... ¿por qué querrían asesinar a una joven pobre?

El estilo de narración es muy  sencillo. El autor se centra, sobre todo, en la descripción de acciones, lo que hace que la lectura sea dinámica y que no haya en ningún momento un punto muerto en el que pueda decaer la atención del lector. Es cierto que hay determinadas expresiones propias del francés del s.XIX y hace mención, en varias ocasiones, a localizaciones parisinas que podrían confundir al lector, pero esta edición resuelve este pequeño problema mediante anotaciones a pie de página que permiten que el lector pueda continuar la trama sin dificultades. En todo momento, mediante el uso de un narrador omnisciente, el lector conoce las intenciones de los personajes y sus deseos, siguiendo así el transcurso de una historia en la que, al final, todo va confluyendo en un mismo punto: la muerte.

En cuanto a la descripción de los personajes, estos cumplen arquetipos tradicionales: joven hermosa y enamorada, malvados asesinos insensibles, burgueses con deseos de seguir amasando fortunas, viejas hurañas pero de buen corazón, artistas bohemios llenos de ideales... Si bien la descripción física no es uno de los aspectos más destacables de la obra, con cada páginas Boisgobey va profundizando en la psique de los personajes y refleja sus debates internos de una forma muy expresiva. Es fácil empatizar rápidamente con algunos de los personajes por la dulzura o la bondad que reflejan. Cada uno de ellos encarna a la perfección el tipo de personaje que le ha sido asignado, pero sin que la recurrencia a los tópicos sea plasmada de una forma lineal y monótona, sino de forma natural para que el lector los identifique sin aborrecerlos.

Es una gran novela para los amantes del género policiaco, en la que se desarrolla una gran historia, llena de dinamismo, en un espacio minúsculo. En ocasiones, más que estar leyendo, da la impresión de estar viendo una película llena de cambios de escena en la que todo gira entorno a un punto central. Una trama muy interesante que culmina con un final esperado pero no por ello menos atractivo.





La dama de las camelias

Título: La dama de las camelias | Autor: Alejandro Dumas
Editorial: Edimat

Sinopsis

La novela francesa relata el infinito amor entre el joven Armando Duval y la señorita Gautier, conocida cortesana parisiense. Ambos, intentan vencer todas las barreras que se interponen entre ellos, que son tanto sociales, como económicas y morales, intentando vivir su amor como una pareja normal, alejada de los prejuicios de la sociedad parisina de la época, abandonando las comodidades de la ciudad y trasladándose al campo. Adentrándonos en el mundo de la prostitución y el sacrifico personal, nos adentramos en los recuerdos de Armando para conocer las circunstancias que lo llevaron a un trágico desenlace.

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Para celebrar de alguna manera mi cumpleaños también con vosotros, queridos seguidores, hoy he decidido recomendaros mi libro preferido. 

Retrato de Èdouard Viénot
La novela se basa en las relaciones que mantuvo el propio autor con Marie Duplessis (cuyo nombre real era Rose Alphonsine Plessis), una famosa cortesana parisina que fue amante de los hombres más destacados y brillantes de su época. Al igual que su personaje ficticio, Margarita Gautier, fue una mujer con una gran sensibilidad y formación, a la cual le apasionaba leer a grandes literatos, como Cervantes o Víctor Hugo, lo que le llevaría a convocar frecuentemente tertulias literarias y a rodearse de grandes escritores como Alejandro Dumas (padre) o Charles Dickens. Tras pasar toda su vida, desde los quince años, de hombre en hombre, murió a los veintitrés años a causa de la tuberculosis. Su repentina y temprana muerte causó una gran impresión en Alejandro Dumas, quien, algunos meses después, se encerró para escribir este drama que está a medio camino entre romanticismo y realismo. 

La novela se construye entorno a dos temas fundamentales: la prostitución y el sacrificio. La prostitución queda reflejada en la figura de Margarita Gautier, quien relata cómo se vio forzada a esa vida por las necesidades familiares. Además, el círculo próximo a la señorita Gautier refleja la aceptación de esa forma de subsistencia para una muchacha joven y sin recursos, la cual no debe tener prejuicios morales sobre entregarse a cambio de una lujosa vida. Se critica, así, la falta de escrúpulos de la sociedad parisina de la época, que empuja a una muchacha sin recursos a utilizar su físico, mientras aún pueda explotarlo. Margarita representa ese colectivo de mujeres al servicio del placer de los hombres y que están esclavizadas a ellos para poder mantenerse, para poder sostener el ritmo de vida que ellos mismos les imponen . En cuanto al sacrificio personal, también queda patente en los dos protagonistas ya que, en un primer momento, Armando intenta ser el protegido de Margarita para que esta no tenga que seguir vendiendo su cuerpo a otros hombres pero, se da cuenta de que no puede saldar todas las cuentas de la joven. A su vez, Margarita sacrifica su amor por el bien del joven. La sociedad reprueba su amor por una cortesana y, la joven lo aparta de ella, tras hablar con el padre de Armando, sacrificando la felicidad de ambos. El autor critica de este modo todos los prejuicios sociales de la época, que impiden el amor entre ambos y la posible salida de Margarita del mundo de la prostitución. Todos los allegados de la pareja se oponen a su relación e intentan ponerle fin continuamente. Pese a que todos se muestran muy comprensivos y permisivos con la posición de "mantenida" de Margarita, no son capaces de comprender el amor que ha nacido entre el joven burgués y la cortesana, el cual podría ser la salvación de ambos, que podría llevar a Margarita a abandonar ese círculo vicioso que es su vida, de hombres que la desprecian, dinero y deudas. 

Una de las cosas que más llama la atención de la novela es la coexistencia de dos narradores: un primer narrador coetáneo a la señorita Gautier y que, atraído por la muerte de la misma, coincide con Armando, quien se transforma en el segundo narrador para relatarle a este desconocido la trágica historia de su amor con Margarita. La historia nos llega, en un primer momento, a través del primer narrador quien nos transmite la historia tal y como él la ha escuchado de la boca de Armando para pasar, después, a vivirla dentro de los recuerdos del propio joven. Nos adentramos en sus sentimientos, vivimos su pasión, su impotencia, su dolor... como si fuesen nuestros. La novela, salvando las distancias de la época en que fue escrita, está redactada en un lenguaje sencillo y de fácil comprensión que ha permitido que su mensaje sea comprensible para cualquier generación y que pase a ser uno de los grandes clásicos de la literatura. 

Dumas se adentra con esta novela en sus propios demonios personales, al redactar, en numerosos capítulos, sus experiencias tal y como ocurrieron realmente con Marie Duplessis, y en los entresijos de una sociedad corrupta que tolera la perdición de las jóvenes, siempre y cuando estas no corrompan a sus jóvenes burgueses. De una forma sublime, se adentra en el conflicto entre el deseo y el deber, que sigue tan patente hoy en día, rodeándolo de los elementos característicos del romanticismo como son los celos, la traición, la pasión o la muerte

La obra de Dumas fue adaptada al teatro por el propio escritor y, más tarde, inspiraría la gran ópera La traviata de Giuseppe Verdi. En cuanto al séptimo arte, la novela ha sido llevada al cine hasta en 10 ocasiones, aunque quizá la versión más conocida sea la protagonizada por Greta Garbo y dirigida por George Cukor en 1936. La película tuvo un gran éxito y le supuso la nominación a los Óscar a Greta Garbo y el premio NYPC por su actuación. Además, también cuenta con grandes actores de la talla de Robert Taylor, Lionel Barrymore o Elizabeth Allan. Aunque, para mi gusto, comparada con la calidad literaria de la novela, las versiones cinematográficas son menos interesantes en cuanto al tratamiento de la historia. Sin duda, la novela es uno de esos libros imprescindibles que todos debemos de leer, al menos una vez, para poder apreciar las pasiones humanas en su estado más puro y comprender que las ataduras sociales son la mayoría de las veces la causa de nuestra perdición, en vez de lo contrario. Para mí, sin duda, una obra maestra de la literatura universal.



Último día de un condenado a muerte

Título: Último día de un condenado a muerte | Autor: Víctor Hugo
Editorial: Austral

Sinopsis
Desde que se dicta la sentencia, acompañamos en su angustia vital a un condenado a muerte. El reo nos guía minuto a minuto por los últimos momentos de su vida. Para aliviar la tensión producida por la proximidad de la muerte, nuestro peculiar protagonista comienza a escribir sobre sus esperanzas de ser indultado, sus sensaciones en prisión y en el último viaje realizado en el furgón que lo lleva hacia la guillotina, su miedo ante la multitud, sus recuerdos, etc. A través de sus palabras el condenado anónimo, del que solo conocemos sus pensamientos, va adquiriendo carne y huesos, para mostrarnos la crueldad de la pena de muerte. 

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Víctor Hugo fue uno de los máximos representantes del Romanticismo francés. Nació en Besançon en 1802 y murió en París en 1885. En 1822 se produjo su primera introducción en el mundo literario con la publicación de Odas y Poesías. En 1830 comenzó una fase de gran fecundidad literaria en la cual, además de diversos libros de poesía, publicó una de sus grandes obras literarias, Nuestra señora de París (1831). En 1851, se exilió voluntariamente por el golpe de Estado que se produjo en Francia, el cual condena en un panfleto publicado en 1852, Napoleón, el pequeño. Desde este momento, Hugo vive en diversos lugares de Europa, lo que le servirá de inspiración para numerosas de sus obras, entre ellas, una de sus novelas más conocida, Los miserables (1862). Fue un autor muy implicado en la política de su tiempo, característica muy propia de los escritores románticos, y que participó activamente en la defensa de los derechos humanos. En sus obras, Víctor Hugo refleja las miserias más bajas de los seres humanos y critica explícitamente la sociedad de su tiempo y los vicios que en ella residían. Nunca pretendió marcar una división entre su actividad literaria y su actividad política. En sus obras mezcla la ficción con el desarrollo de la trama y la reflexión política y social. Fue un escritor muy prolífico que, además, abordó casi todos los géneros: novela, poesía, ensayo y teatro. 

En Último día de un condenado a muerte, Hugo nos sitúa en la piel y en los últimos días de un reo condenado que ansía librarse de su trágico destino. Junto con una persona sin nombre ni rostro, experimentamos los cambios de opinión y los sentimientos que se producen en esas últimas horas, de una forma magistral. Desde el primer momento, en el que el protagonista recibe su sentencia, queda patente la deshumanización de los presos, los cuales, desde el momento en el que son condenados, dejan de significar en la sociedad y pasan a ser autómatas olvidados que más adelante servirán de entretenimiento a la sociedad sin escrúpulos. Mientras se sella el trágico destino del protagonista, el mundo sigue su curso de la forma más alegre y viva que podría haber plasmado el autor. Para evitar prejuicios de ningún tipo, el lector desconoce cualquier detalle del preso: no sabemos su nombre, su edad, su aspecto físico... ni si quiera conocemos el delito por el que es condenado. Lo único que el autor nos da a conocer de nuestro protagonista, por boca del mismo, es que tiene madre, esposa e hija y que es un hombre culto cuya principal preocupación es el porvenir de su pequeña. Desde mi punto de vista, Víctor Hugo refleja magistralmente la crueldad de la sociedad y la insignificancia de los presos cuando el protagonista se encuentra con su hija Marie, horas antes de que se ejecute su sentencia, y esta no lo reconoce, se aparta de él y afirma que su padre ya está muerto. Desde el momento en que fue condenado, el preso muere para sus familiares. Esta escena, sin lugar a dudas, es una de las más desgarradoras e intensas de la novela. 

La sombra de la guillotina se cierne sobre el protagonista desde el mismo momento en el que es encerrado en su celda de la Prisión de Bicêtre, donde encuentra las marcas de sus predecesores. El reo reflexiona entonces sobre la indigencia en la que quedará su familia y ansía por todos los medios la llegada del indulto hasta el último instante, justo antes de que el beso final de la muerte lo haga dormir eternamente. 


Al contrario que en otras novelas del autor, en esta Hugo utiliza un lenguaje ágil y fácilmente comprensible sin detenerse en extensas descripciones arquitectónicas, para despertar la conciencia de un pueblo que veía en estos actos horribles una forma de entretenimiento, sin pensar en todo lo que los condenados dejaban tras de sí. Nos acerca a la desesperación de un ser humano que ve que su destino le alcanza sin que eso cambie para ninguna persona que le rodea. Los guardias, los demás presos, el sacerdote... siguen sus últimos días como una rutina, sin que eso suponga una alteración en sus vidas. Sin duda, esta pequeña novela es imprescindible para todas aquellas personas que busquen "algo más", que busquen una historia que les haga reflexionar sobre un tema que, si bien en Francia ya está abolido, sigue tan patente en otros países. Dejando de lado todo exceso ornamental, Víctor Hugo consigue adentrarse en la mente de los lectores para remover sus consciencias. 

Cabe destacar de esta edición, además de su económico precio, fijado por la editorial (lo que la hace accesible a cualquier bolsillo), la inclusión del prefacio del propio Víctor Hugo a la edición de 1832, donde el autor nos transmite unas reflexiones que, sin duda, no dejan indiferente a nadie. Gracias a la colección Básicos de la editorial Austral, esta gran obra del escritor francés está al alcance de todo el mundo.