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Fresas silvestres para Miss Freud

Título: Fresas silvestres para Miss Freud | Autora: Elisabet Riera
Editorial: Berenice | Precio: 19'95€

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Todos conocemos al gran padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, pero a su sombra viviría a la más pequeña de sus hijas, Anna, quien se convirtió en la gran pionera del psicoanálisis infantil y en la máxima defensora de las ideas de su padre, aún cuando toda la estructura que habían construido entre los dos comenzaba a derrumbarse. Miles de pensamientos, emociones y sentimientos asoman en esta novela que busca mostrar la mujer que se escondía tras la máscara de hija devota y trabajadora incansable. 

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La revolución que supusieron las teorías de Freud para el estudio de la psique humana es conocida por todo el mundo, sea o no un experto en la materia. Sin embargo, la figura de su hija pequeña y los avances que ofreció al estudio del psicoanálisis infantil han quedado siempre ocultos tras la sombra de su padre y mentor. Anna creció bajo un psicoanálisis continuo, lo que sin duda, tal y como se muestra en el libro, la marcará de por vida.

"Quizá fuera demasiado pretencioso decir que el psicoanálisis había evolucionado con la mirada puesta en ella [...] pero desde luego se podía decir que ella creció con toda su atención puesta en él y que este la moldeó"

La autora, Elisabet Riera, nos ofrece una biografía novelada que pretende mostrar, a través de una rigurosa investigación de la que se da muestra en el apartado de bibliografía del libro, la mujer sensible que se oculta tras la inmaculada figura que erigió ella misma, en la que no se permitía ni un solo fallo. Sin duda, toda la documentación que se aporta a lo largo del libro, sobre todo la correspondencia entre sus diversos protagonistas, es uno de los puntos más interesantes de la obra. Al contrario que en otras biografías noveladas, donde la ficción relega a los hechos reales a un segundo plano, en todo momento, Riera aporta la referencia que nos permite comprobar la veracidad de sus afirmaciones, ofreciendo pequeños destellos de imaginación que hacen que el lector discurra por cada página sin ser consciente del transcurso de las mismas. 

Desde el punto de vista de la propia Anna Freud, cuando ya está llegando al final de su vida, recorremos todos los recuerdos de la niña, todas las vivencias que la han hecho ser como es. Continuamente, se nos muestra una lucha entre lo expresado y lo reprimido, desde sus primeros sueños infantiles, una lucha entre su deseo de expresarse y mostrarse tal y como es, y en la imagen de sí misma que se espera que exprese. Desde su más tierna infancia, pasando por una adolescencia llena de impulsos masturbatorios, hasta el ocaso de su vida, asistimos a las reflexiones y sentimientos íntimos de la gran investigadora del psicoanálisis infantil. 

Por un lado, resulta realmente interesante adentrarse en las relaciones que estableció Anna, sobre todo, con su padre y con Dorothy Burlingham. En cuanto a la relación con su padre, desde un primer momento y a lo largo de todo el libro, queda patente la relación casi obsesiva que mantuvo Anna con él. Busca en todo momento su atención durante su infancia y adolescencia y, conforme va madurando y controlando sus impulsos infantiles, se muestra todo el sacrificio que supuso para la joven esa necesidad de permanecer cercana a él, renunciando al matrimonio y a la maternidad, consagrándose a una vida de investigación, junto con él, para el avance del psicoanálisis. Se nos muestra en los primeros capítulos, una niña que reclama el afecto de su padre a toda costa, viviendo con intensidad cada momento en el que pueden estar juntos. Esta intensidad se transmite también en la relación que establece con Dorothy Burlingham, una madre americana que le solicita psicoanálisis para su hijos y quien se convertirá en su amiga más íntima y que supondrá un antes y un después en la vida de la joven.  


Por otro lado, es muy curioso, desde una perspectiva del s.XXI, conocer cómo afrontaban los dos máximos defensores del psicoanálisis determinadas cuestiones que hoy en día no serían motivo de tal. Un ejemplo de ello lo tenemos cuando se nos muestra que la masturbación femenina era entendida como una "envidia de pene" y que mostraba sentimiento de inferioridad por ello, además de un deseo de ocupar una figura masculina, por lo que había que psicoanalizar a quien la llevase acabo para que esa persona se desarrollase correctamente.

Sin duda, es un libro muy interesante que hace gala de un gran respaldo documental y que invita al lector a reflexionar sobre la persona tras el mito. Las dos Guerras Mundiales, el nazismo, el exilio, la muerte de seres queridos, los ataques al psicoanálisis... forman el gran marco histórico en el que tuvo que vivir y sobrevivir la precursora del psicoanálisis infantil. 

El castillo en el aire

Título: El castillo en el aire | Autora: Diana Wynne Jones
Editorial: Berenice | Precio: 17,95€         

Sinopsis

Al sur de la tierra de Ingari, Abdullah, un joven vendedor de alfombras, pasa sus días soñando despierto con que es el hijo perdido de un gran príncipe, destinado a casarse con un princesa. Pero un día, un extraño viajero llega a su tienda para ofrecerle una alfombra mágica. Desde ese momento, y para siempre, su vida da un giro de 360º y da lugar a una gran aventura en la que nada es lo que parece. Genios, demonios, animales mágicos, castillos flotantes... Sigue a Abdullah en su aventura por recuperar a la princesa de sus sueños y déjate sorprender por un final completamente inesperado. Te sumergirás en una gran aventura al viejo estilo de las Mil y una noches, en la que no podrás dejar de reír y sufrir, a un mismo tiempo, con cada una de las extrañas situaciones con las que se encuentra nuestro joven protagonista. 


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Diana Wynne Jones (1934-2011) fue una escritora británica, centrada en las novelas de fantasía. Comenzó su carrera literaria relativamente tarde, ya que su primera publicación data de 1973, Wilkins'Tooth, pero cuenta con unos cuarenta libros publicados, además de numerosas obras de teatro. 

El castillo en el aire (1990) es la segunda entrega de la trilogía de Howl's moving castle. Pese a ser una serie, debo advertir que los tres libros se pueden leer perfectamente de forma independiente, ya que los protagonistas de la primera novela hacen su aparición como personajes secundarios en las dos siguientes. Las dos primeras novelas -la primera de ellas es El castillo ambulante (1986)- han sido reeditadas de la mano de la editorial Berenice, a la que debo agradecer el ejemplar. Una fantástica edición en tapa dura con sobrecubierta, con una traducción excelente y unas dimensiones que hacen fácilmente transportable el libro, cosa importante para aquellos que, como yo misma, disfrutan de la lectura en medios de transporte o durante algún viaje. 

Esta fantástica novela de aventuras arranca en un remoto país, Zanzib, que recrea un ambiente que nos hace pensar directamente en Las mil y una noches. Comienza la historia cuando Abdullah, el protagonista, recibe la misteriosa visita de un extranjero al que le compra una alfombra mágica que hará que su vida cambie para siempre, que las ensoñaciones en las que se pierde el joven continuamente, se hagan realidad. Gracias a la alfombra, Abdullah conoce a la princesa de sus sueños y se enamora perdidamente de ella. La princesa, a su vez, se enamora de él pero, cuando ambos jóvenes están a punto de fugarse para casarse, es raptada por un extraño ser alado. Abdullah decide hacer todo lo posible por rescatarla y es aquí donde nos sumergimos con él en las situaciones más extravagantes que podamos imaginar. 

Diana nos sumerge en una extraordinaria aventura que nos hará imposible dejar la lectura hasta no saber qué ocurre con Abdullah y la bella Flor-en-la-noche. Nos introduce en un mundo deslumbrante, mostrándonos la humildad, que caracteriza a la gente del pueblo, y la exuberancia de la que hacen gala los grandes reyes y sultanes de todas las tierras de este mundo imaginario. Nos introduce de lleno en una trama llena de giros sorprendentes que hacen que la lectura sea entretenida e interesante. Me ha gustado mucho no encontrarme con la típica historia de fantasía en la que vamos cambiando de un personaje a otro continuamente sin saber muy bien dónde situarnos. La escritora centra la narración en Abdullah, nos hace seguir cada uno de sus pasos, sin caer en la monotonía. Como en El castillo ambulante, toda la historia está plagada de finos giros de humor que consiguen sacarnos alguna que otra sonrisa cómplice y de giros inesperados en la trama que nos sorprenden pero que tienen una razón de ser y que encajan a la perfección, desde el principio hasta el final. 


Me gustaría destacar un aspecto que me ha parecido muy interesante: la caracterización que se hace de cada uno de los personajes. Diana nos describe a unos personajes carismáticos de una forma muy detallada, aportando una visión nueva de los modelos mentales que podemos tener, por ejemplo, de una princesa, un sultán, un demonio, etc. Mediante las descripciones y las acciones de los propios personajes, somos capaces de imaginarlos a la perfección y de entender completamente su forma de actuar, sus motivos. Un ejemplo muy claro lo tenemos en la princesa Flor-en-la-noche, la cual, pese a que nunca ha salido de su palacio, muestra una gran inteligencia que la lleva a comprender rápidamente las realidades que le muestra Abdullah. Pese a que hubiese sido muy fácil para la escritora situarla como la típica princesa pasiva que espera ser rescatada, Flor-en-la-noche toma un papel activo en la historia y actúa de acuerdo a la descripción que se hace de ella. 

Sin duda, es un libro muy recomendable, tanto para jóvenes como para adultos, que nos transporta a un mundo fantástico donde nada es lo que parece. Si hubiese que señalar algún inconveniente, diría que no te lleva a plantearte profundas reflexiones, como El castillo ambulante, sino que te entretiene de una forma sencilla, incluso podría decir clásica, como si fuese un gran cuento extenso. La escritora nos hace sumergiros en una lectura apasionante sin que apenas nos demos cuenta, que engancha al lector, desde el primer momento, para no soltarlo hasta el final, donde todas las incógnitas son resueltas y donde cada pieza encuentra su lugar, sin dejar nada en el aire. Además, me gustaría destacar que ese final completo se alcanza de una forma natural y lógica, sin que haya que forzar un final precipitado. Es un libro plagado de aventuras, romances, misterio, emoción y fantasía, donde nada es lo que parece.